La abdominoplastia es un procedimiento de contorno corporal que requiere una planeación cuidadosa para maximizar la seguridad y favorecer resultados estéticos duraderos. Prepararte con tiempo te permitirá llegar a quirófano con estabilidad metabólica, expectativas realistas y un hogar listo para tu recuperación. Este checklist reúne acciones prácticas y verificables desde 4 semanas antes de la cirugía hasta el día del procedimiento, además de recomendaciones logísticas para el posoperatorio inmediato.
4–6 semanas antes: bases de seguridad y hábitos
- Valoración médica completa: agenda tu consulta preoperatoria para revisar historia clínica, exploración física y plan quirúrgico (abdominoplastia completa, mini o lipoabdominoplastia).
- Estudios preoperatorios: verifica con tu equipo qué laboratorios, electrocardiograma y/o estudios de imagen necesitas y en qué fechas deben presentarse.
- Control de comorbilidades: estabiliza presión arterial, glucosa, tiroides o cualquier condición crónica; solicita cartas de tu especialista si aplica.
- Peso estable: procura mantener tu IMC constante; evita dietas extremas que comprometan la cicatrización.
- Suspensión de tabaco: deja de fumar al menos 4–6 semanas antes (y después). El tabaco reduce la perfusión y aumenta el riesgo de complicaciones.
- Actividad física moderada: mantén caminatas y movilidad suave; evita esfuerzos que lesionen la pared abdominal.
- Higiene del sueño: busca 7–8 horas de descanso; el sueño modula inflamación y recuperación.
2–3 semanas antes: alimentación, medicación y casa preparada
- Plan de nutrición pro-cicatrización: incrementa proteína (p. ej., 1.2–1.5 g/kg/día si tu médico lo avala), vitamina C, zinc y una adecuada hidratación.
- Revisión de fármacos y suplementos: informa todo lo que tomas (incluidos productos herbales). Según indicación médica, podrías suspender anticoagulantes/antiagregantes, AINES, altas dosis de omega-3, ginkgo, ajo, ginseng u otros que aumenten sangrado. No ajustes sin supervisión.
- Faja y prendas postoperatorias: confirma talla y modelo de tu faja de compresión y ten ropa interior suave de cintura alta.
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Checklist del hogar:
- Sábanas limpias y almohadas para dormir con ligera flexión de cadera y rodillas.
- Toallas, apósitos, jabón neutro, termómetro, gel de silicona (cuando lo autorice tu cirujano).
- Alimentos fáciles de preparar: caldos, proteína magra, frutas ricas en fibra, agua y electrolitos.
- Red de apoyo: define quién te llevará y recogerá del hospital, y quién te apoyará los primeros 3–5 días (baño, comidas, caminatas cortas).
7–10 días antes: documentos, logística y consentimiento
- Consentimiento informado: lee y firma el documento; anota dudas sobre riesgos, alternativas, cicatriz y tiempos de recuperación.
- Fotografías médicas: autoriza y conserva tu set comparativo (antes/después) para seguimiento objetivo.
- Logística de traslado: confirma hora de ingreso, estacionamiento, acompañante y contacto del quirófano/consulta.
- Últimos ajustes de medicación: sigue al pie de la letra las pautas de tu anestesiólogo y cirujano sobre qué continuar o suspender.
48–72 horas antes: afinando detalles
- Evita alcohol y comidas muy saladas; la retención de líquidos empeora el edema.
- Cutáneo y depilación: no realices depilaciones o exfoliaciones agresivas en la zona del abdomen.
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Maleta para el hospital:
- Identificación, estudios, lista de medicamentos y medio de pago.
- Prendas front-closure y calzado fácil de poner.
- Cargador de teléfono, bálsamo labial y artículos de higiene personal.
- Casa lista: coloca objetos de uso frecuente a la altura de la cadera para no estirarte, y despeja pasillos.
La noche previa y el día de la cirugía
- Ayuno según indicación (sólidos y líquidos claros).
- Baño con jabón neutro; no apliques cremas, aceites ni maquillaje.
- Retira joyería, perforaciones y esmalte de uñas si te lo solicitan.
- Ropa cómoda y cierre frontal para facilitar la colocación de la faja al alta.
- Llegada puntual con tu acompañante. Informa de inmediato si presentas malestar, fiebre o síntomas respiratorios.
Checklist de preguntas útiles para tu cirujano
- ¿Mi abdominoplastia será completa, mini o lipoabdominoplastia? ¿Por qué?
- ¿Se realizará plicatura por diástasis? ¿Cómo impacta en mi recuperación y actividad física?
- ¿Dónde se ubicará la cicatriz y qué cuidados recomiendas (silicona, fotoprotección, parches de presión)?
- ¿Usaré drenajes? ¿Cuándo se retiran?
- ¿Cuántas consultas de seguimiento incluye el plan y qué señales de alarma debo vigilar?
- ¿Cuándo puedo conducir, volver a trabajar y reiniciar ejercicio de fuerza y core?
Checklist posoperatorio inmediato (primeras 72 horas)
- Deambulación suave con ayuda desde el primer día para prevenir coágulos.
- Posición al dormir: ligera flexión de cadera/rodillas para disminuir tensión en la herida.
- Faja de compresión: úsala según la pauta; revisa que no haga pliegues ni puntos de presión.
- Dolor bajo control con tu esquema de analgesia multimodal; no te automediques.
- Hidratación constante y comidas ligeras ricas en proteína y fibra.
- Registro de drenajes (si aplica) y cambio de apósitos de acuerdo con las indicaciones.
- Contacto de emergencia a la mano; reporta fiebre, dolor no controlado, enrojecimiento que se expande, secreción purulenta o aumento súbito de volumen.
Checklist de la primera y segunda semana
- Curaciones programadas y revisión de herida.
- Inicia silicona tópica cuando lo autorice tu cirujano.
- Caminatas cortas varias veces al día; evita cargas y esfuerzos.
- Fotoprotección rigurosa si la zona puede exponerse (FPS 50+ y cubrir con ropa).
- Ropa interior suave de cintura alta para reducir fricción.
- Confirmar retirada de drenajes cuando el gasto sea mínimo.
Semana 3–6: progresión segura
- Incrementa tiempo de caminata y actividades de bajo impacto (si están aprobadas).
- Mantén faja según pauta; ajusta talla si notas pliegues o molestias.
- Evita trabajo de core intenso hasta indicación; la plicatura necesita consolidar.
- Continúa con silicona y considera masaje suave de la cicatriz si lo indica tu equipo.
Semana 6–12: regreso gradual a rutinas
- Reintroduce fuerza y core de manera progresiva y sin dolor, con técnica dirigida.
- Reduce uso de faja según evolución y recomendaciones.
- Mantén fotoprotección y monitoriza textura/color de la cicatriz.
- Agenda revisión para valorar terapias complementarias (p. ej., taping, láser, microagujas) si hay tendencia hipertrófica.
Errores frecuentes que debes evitar
- Empezar el ejercicio demasiado pronto o con cargas elevadas.
- Ajustar medicamentos por cuenta propia.
- Usar una faja de talla inadecuada o mal colocada.
- Exponer la cicatriz al sol sin protección.
- Subestimar la hidratación y la proteína en la dieta.
- Fumar o “dar caladas” durante la recuperación.
