La cirugía bariátrica es una intervención terapéutica y metabólica que contribuye a la pérdida de peso sostenida y a la mejoría de comorbilidades como la apnea obstructiva del sueño (AOS). El exceso de tejido adiposo cervical, la grasa visceral y la inflamación sistémica incrementan la colapsabilidad de la vía aérea y alteran la ventilación nocturna. Al reducir el peso corporal y modular hormonas del apetito (grelina, GLP-1, PYY), la cirugía bariátrica puede disminuir la frecuencia de eventos apneico-hipoapneicos, mejorar la oxigenación y la calidad del sueño, con beneficios que impactan la salud cardiovascular, metabólica y neurocognitiva.
Relación entre obesidad, apnea y sueño fragmentado
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Mecánica de la vía aérea: la acumulación de grasa en cuello y lengua estrecha el calibre faríngeo y facilita el colapso durante el sueño.
- Control ventilatorio: la leptina y otras citocinas proinflamatorias alteran la respuesta a la hipercapnia/hipoxemia.
- Arquitectura del sueño: los microdespertares reducen el sueño profundo y el REM, generando somnolencia diurna, cefalea matutina, irritabilidad y menor rendimiento cognitivo.
- Riesgo cardiometabólico: la AOS se asocia con hipertensión resistente, arritmias, diabetes tipo 2 mal controlada y hígado graso.
La reducción ponderal posterior a la cirugía bariátrica aborda estos mecanismos y, por tanto, mejora los marcadores clínicos y polisomnográficos.
¿Qué cambios esperar tras la cirugía bariátrica en apnea del sueño?
- Disminución del índice AHI (apnea-hipopnea por hora): la pérdida de peso reduce el número de eventos respiratorios.
- Menos desaturaciones nocturnas y mayor tiempo en saturación ≥ 90%.
- Menos ronquido y menor reactividad simpática (disminuyen picos de presión arterial nocturnos).
- Mejor eficiencia del sueño: menos despertares, mayor proporción de sueño reparador.
- Reducción de somnolencia diurna: mejora el puntaje en escalas como Epworth.
- Optimización de comorbilidades: necesidad menor de fármacos antihipertensivos e hipoglucemiantes en perfiles seleccionados.
La magnitud del beneficio depende del grado de pérdida de peso, el tiempo de evolución de la AOS, la edad, el sexo, la anatomía de la vía aérea y la adherencia a hábitos posoperatorios.
¿Se puede suspender el CPAP tras la cirugía?
No debe asumirse suspensión automática. Las decisiones se basan en revaluación objetiva:
- Continuar CPAP en el posoperatorio inmediato para reducir riesgo de hipoxemia y eventos respiratorios.
- Revaloración a 3–6 meses: con pérdida de peso significativa, el paciente puede requerir ajuste de presión o desescalamiento.
- Estudio de sueño de control (polisomnografía o poligrafía) para confirmar remisión, mejoría o persistencia.
- Si existe AOS residual, mantener CPAP o explorar alternativas (dispositivo de avance mandibular, medidas posicionales).
Evaluación preoperatoria del sueño: pilar de la seguridad
Antes de la cirugía bariátrica se recomienda:
- Cribado sistemático con escalas (STOP-Bang, Epworth) y valoración clínica de ronquido, pausas respiratorias y somnolencia.
- Estudio de sueño en pacientes con alta probabilidad de AOS, especialmente si se sospecha moderada a severa.
- Optimización con CPAP cuando se indica: mejora la oxigenación y disminuye complicaciones perioperatorias.
- Plan anestésico y de vía aérea personalizado, anticipando posición, intubación y analgesia para minimizar depresión respiratoria.
Perioperatorio: protocolos de sueño y respiración
Los equipos con experiencia integran prácticas de Recuperación Mejorada Tras Cirugía (ERAS) adaptadas al perfil respiratorio:
- Movilización temprana y fisioterapia respiratoria (espirómetro incentivado).
- Oxigenoterapia y vigilancia de saturación durante las primeras horas.
- Analgesia multimodal con ahorro de opioides para reducir hipoventilación.
- Uso temprano de CPAP posoperatorio en quienes lo utilizan en casa.
- Posicionamiento con cabecera elevada para mejorar la ventilación y el retorno venoso.
Del quirófano a la cama: hábitos que potencian la mejoría del sueño
- Higiene del sueño: horarios regulares, dormitorio oscuro y silencioso, evitar pantallas 60–90 minutos antes de dormir.
- Peso y actividad física: la pérdida ponderal sostenida y el ejercicio (cardio + fuerza) mejoran la ventilación y el tono muscular faríngeo.
- Nutrición posbariátrica: progresión por fases, priorizando proteína y evitando alcohol y azúcares simples que alteran el sueño y favorecen dumping.
- Cenas tempranas y ligeras: para disminuir reflujo y microdespertares.
- Evitar sedantes sin indicación; algunos hipnóticos deprimen el centro respiratorio.
Apnea residual y rendimiento diurno: qué vigilar
Aunque la cirugía bariátrica reduce la AOS en muchos pacientes, puede persistir apnea residual:
- Señales de persistencia: ronquido habitual, pausas respiratorias presenciadas, cefalea matutina, somnolencia diurna, hipertensión resistente.
- Factores de riesgo: edad mayor, cuello ancho, retrognatia, AOS severa de base, pérdida ponderal parcial, consumo de alcohol o sedantes.
- Acciones: ajuste de CPAP, evaluación de posicionamiento (evitar decúbito supino), dispositivos orales y, en casos seleccionados, valoración otorrinolaringológica.
Impacto cardiometabólico: más allá de la noche
La AOS fragmenta el sueño y activa el eje simpático-adrenal, elevando presión arterial y resistencia a la insulina. Al mejorar el sueño tras cirugía bariátrica:
- Disminuye la presión arterial nocturna y la variabilidad exagerada, con efecto protector vascular.
- Se optimiza el control glucémico (menor hemoglobina glucosilada), favoreciendo reducción de hipoglucemiantes.
- Mejora la fatiga, la concentración y el estado de ánimo, con incrementos en productividad y calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene repetir el estudio de sueño?
Generalmente entre 3 y 6 meses poscirugía, o antes si persisten síntomas. Un segundo control puede hacerse al año, cuando la pérdida de peso se estabiliza.
¿Puedo dejar el CPAP si me siento mejor?
No sin evaluación. La mejoría subjetiva no siempre se corresponde con la normalización del AHI; la suspensión se decide con estudio de control.
¿El reflujo empeora la apnea?
Sí, el reflujo gastroesofágico puede fragmentar el sueño y agravar síntomas. Técnicas como bypass gástrico tienden a mejorar reflujo; la manga puede exacerbarlo en algunos. El manejo integral del reflujo mejora la calidad del descanso.
¿El insomnio también mejora?
Suele mejorar indirectamente al disminuir la AOS y la somnolencia diurna. Aun así, conviene aplicar higiene del sueño y, si persiste, considerar terapia cognitivo-conductual para insomnio.
Checklist práctico para pacientes con apnea que buscan cirugía bariátrica
- Cribado previo de AOS y estudio de sueño cuando esté indicado.
- Uso correcto de CPAP antes y después de la cirugía, con revisión de máscara y adherencia.
- Programa ERAS con movilización temprana y analgesia multimodal.
- Nutrición por fases posoperatoria, con proteína prioritaria e hidratación fraccionada.
- Actividad física progresiva (cardio + fuerza) para mantener masa muscular y ventilación eficiente.
- Higiene del sueño y control del reflujo.
- Reestudio del sueño a los 3–6 meses y ajuste de tratamiento.
La cirugía bariátrica es un pilar eficaz para mejorar la apnea obstructiva del sueño, la oxigenación nocturna y la calidad del descanso, con beneficios añadidos en el control cardiometabólico y el rendimiento diurno. El mayor impacto se logra cuando se combina con cribado y tratamiento de AOS, planes de nutrición y ejercicio, y seguimiento clínico que confirme la evolución mediante estudios objetivos.